Desde hace un tiempo nos están bombardeando sobre la economía sostenible, el desarrollo de las fuentes de energía renovables y la implantación inevitable del vehículo eléctrico. Parece como si mañana fuera a cambiar todo de repente. Pero no es tan fácil. Estamos dando los primeros pasos del gran cambio tecnológico de la energía en el siglo XXI. Si revisamos la historia, toda revolución tecnológica tarda unos 30 años en implementarse mayoritariamente a nivel social.
Los objetivos Europeos son que para 2020 “solo” el 20% de la energía consumida será procedente de fuentes renovables. Probablemente hacia el 2030 estemos en un porcentaje del 80%. Durante ese proceso veremos como muchas cosas de nuestra vida cotidiana irán cambiando. Una de ellas será la forma en la que nos desplazamos, aquí entran de lleno los vehículos eléctricos.
Evolución vehículos
Es curioso, pero cuando lees algo de historia sobre la evolución tecnología, descubres autenticas sorpresas, como que a finales del XIX coexistieron los incipientes vehículos de combustión con los eléctricos. Como todos sabemos ganaron la batalla en el siglo XX los de combustión, pero no la guerra. Ha tenido que pasar mas de un siglo para que el vehículo eléctrico sea una alternativa mas que real al de motor de combustión.
La evolución de la tecnología tiene mucho que ver para que sea posible, en especial la acumulación de la energía eléctrica. Aunque no está del todo resuelta, veremos grandes avances en los próximos años.
Tipos de vehículos eléctricos
Durante este proceso de varias décadas, convivirán las dos tecnologías. A medida que se evolucione en los sistemas de acumulación de energía eléctrica (baterías), irá imponiéndose cada vez mas el vehículo eléctrico. Como consecuencia de esta evolución hay en la actualidad cuatro tipos de vehículos eléctricos, con distinta implantación comercial. Voy a describirlos a continuación:
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Híbrido
Lleva comercializándose hace varios años y es el primer eslabón lógico en la evolución del vehículo eléctrico. Funciona con dos motores, el principal que es de combustión y el auxiliar que es eléctrico. Según las necesidades de uso del vehículo, puede funcionar solo eléctrico, solo en combustión o los dos simultáneamente. Las baterías se recargan por frenado o por el motor de combustión. En funcionamiento solo eléctrico tiene una autonomía de unos 60 Km. El consumo de combustible está por debajo de los 4 l/100 Km y las emisiones de CO2 por debajo de 100 grs/Km.
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Híbrido enchufable (recargable)
Es el siguiente paso. Empiezan a comercializarse ahora en España. El funcionamiento es igual que el anterior, pero con la ventaja de poder recargar la batería directamente a la red eléctrica. Mejora los consumos y las emisiones de CO2 respecto al solo híbrido, ya que puede evitar la carga de la batería por medio del motor de combustión. Necesita la implantación de sistemas de recarga al menos en aparcamientos privados.
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Vehículo eléctrico de autonomía extendida (E-REV)
Es la tercera evolución. En estos vehículos el motor principal y único que mueve el vehículo es el eléctrico. Dispone de un pequeño motor auxiliar de combustión que recarga las baterías en caso de que estas se agoten y no se tenga donde recargarlas. Según los modelos tiene autonomía en solo eléctrico entre 80 y 200 Km. Puede recargar al 100% las baterías en 3 horas y al 80% en 1 hora. El motor de combustión alarga la autonomía del vehículo, cargando las baterías, por encima de los 600 Km . El equipamiento y prestaciones es similar al de un motor de combustión actual, con velocidades punta por encima de los 160 Km/h , un par de 370 Nwm y aceleraciones de 0 m a 100 m en menos de 10 seg. El consumo de combustible, según su utilización, se estima por debajo de los 2 l/100 Km y las emisiones de CO2 por debajo de los 40 grs/ Km. Necesitará de la implantación de infraestructuras de redes de recarga públicos y privados para su mejor aprovechamiento. Se les estima un ahorro medio de 1.000 € anuales, por la diferencia de precio entre la electricidad (2 cent €/Km) y el combustible fósil (8 cent €/Km) que utilizaría uno convencional.
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Eléctrico
Estos funcionan solo con un motor eléctrico y unas baterías que se recargan forzosamente solo a la red eléctrica. Actualmente son vehículos, en general, de pequeño tamaño y pensados para una utilización urbana. Pueden ser de dos o cuatro plazas y la autonomía de sus baterías oscila según los modelos desde los 80 Km hasta los 200 Km. Igualmente según modelos tiene una velocidad máxima que oscila entre los 80 Km/h y los 120 Km/h. Estos últimos son más prácticos pues se pueden utilizar con normalidad en las vías interurbanas. Según evolucionen las baterías en los próximos años, las prestaciones, equipamientos y autonomías, serán muy parecidas a la de un turismo actual convencional. Hay fabricantes que ya los anuncian para dentro de dos años.>
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